viernes, 18 de marzo de 2011

DR. JULIO ARDILES OSORIO. AMIGO Y COMPAÑERO ESCOLAR DE TODA LA VIDA! EXCELENTE ODONTÓLOGO.

Julio Ardiles 
Así es. Mi amigo de toda la vida y compartimos aulas en el "401", el famoso y recordado Colegio de la avenida "Primavera" en Miraflores. Nos dimos el gusto de inaugurar la Gran Unidad Escolar "Tomás Marsano" y pertenecemos a la promoción 1954. Es el verdadero compañero que la niñez unió y, pese al tiempo transcurrido, sigue tan igual y evocativo. Con otro amigo del alma y que nos agradaría saber de él, Víctor Flores La Torre, conformábamos un trío de sanos muchachos que nos dimos el gusto de conocer auditorios radiales y concurrir a los "quinceañeros" del barrio. Esperábamos los sábados y casi nunca era el día de descansar en casa o cumplir con las tareas del colegio. Ese día era para bailar y nos supimos divertir sanamente. Conocimos a su padre y hermanas y también festejamos en su hogar su cumpleaños u otra reunión que merecía "mover el esqueleto".

Liceras y los Hnos. Montoya
Nuestra primaria fue inolvidable en el 401 del "carioco" Angel Fernández Dávila. Siempre hablamos de nuestros queridos profesores Moisés Neyra "El Peta", la Srta. Zoila Arata y que tenía muy buenas pantorrillas. El "chino" Jiménez, Doña Rosa Gil de Pareja. Los "profes" Tenorio y Perales. "Chupito" Villafana y "Pablo, portero del colegio y dueño del quiosco que, a la hora del recreo, nos ofrecía sus dulces y las conocidas "bombas" y "trancas", muy precisas para amortiguar el hambre. Julio Ardiles tenía preferencia por los alfajores, su manjar predilecto y siempre los compartía con nosotros. Esa hora del recreo era aprovechada al máximo para correr, jugar al trompo y tantos juegos sanos de nuestra niñez.

Navarro, Serván y Ardiles.
Excelente y serio odontólogo que, egresado de San Marcos, ha sabido atender con fraternal estima a sus amigos. Su consultorio es obligado centro de reunión para la Promo 54 del Colegio Nacional "Ricardo Palma" de Surquillo. Reside en San Antonio y allí están a su lado Elisabeth Guevara, su engreidora esposa y Daniela, su heredera, que también está inmersa en otra ciencia profesional. Por algo Elisa pasó muy buenos años como terapista en la Seguridad Social. Ahora le toca atender a Julito que, gracias a ella y sus cuidados, está completamente restablecido de una afección propia de nuestros años. Además, siempre hay noticias de la muchachada de ayer y... ¡fotos! Nos saca su album y retrocedemos en el tiempo con grata ilusión.

En pleno discurso en el
"Ricardo Palma".
Conservo aquellas que nos unió en un Aniversario del "Ricardo Palma" y en la que tomamos la palabra ante la presencia de Don Víctor Rabanal Cárdenas y Víctor Vera Cubas y que, por nuestro estilo algo informal, calificó el compañero Liceras de "suigeneris". Estuvieron los Hnos. Alfonso y Alfredo Montoya, Jaime Navarro Pezo, también odontólogo y el propio Julio Ardiles con el inefable Liceras. Nos convocó con su entusiasmo de siempre, el ausente de aquel día, Antonio Chávarri Chavarría, donante además de una Placa Recordatoria de la "promo54". Lo que dijimos fue muy espontáneo y recordamos al "Zorro" Osorio e hicimos alusión a los directores presentes, cargados de años pero muy felices de reencontarse con nosotros.

Muchas de las celebraciones de la Asociación de Locutores del Perú, contaron con la presencia de Julio y su  Elisabeth querida y de Antonio Chávarri y Aída, su esposa, como aquella realizada en  el local de los "Exalumnos Salesianos" y la otra ocasión cuando el homenaje a César Miró y Eduardo San Román en el "Pipo Cómena" de Breña. ¡Saludos a este amigo y con el que revivimos siempre los años felices de nuestra querida juventud!. Gracias JULIO ARDILES OSORIO por tu amistad y todas las atenciones que nos brindas en cada reencuentro. Gracias. 

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