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viernes, 5 de julio de 2013

EL DÍA DEL MAESTRO. HOY, MAÑANA Y ANTES. TODO PASADO FUE MEJOR.

Promoción del Centro Escolar 401. "El Primavera".
Me preguntaron una vez ¿Qué era un maestro para nosotros? Retrocedimos en el tiempo y nos ubicamos en los años 40 del siglo pasado y empezaron los recuerdos. El primero, el "carioco" Angel Fernández Dávila. director del 401. Su voz sonaba como el látigo del zorro. Enérgico y aconsejándonos a diario ceder el asiento a los mayores en los carros. A no dar escupitajos y respetar lo ajeno. Eramos apenas unos niños y allí estaba el poeta Reynaldo Naranjo haciendo sus pinitos con poesías a la flor. El tiempo nos ha hecho olvidar el nombre de nuestra querida profesora, pero no aquella travesura de tomar un lápiz y ser sorprendidos por el reclamo inmediato. Algo me hizo actuar como un rayo y aquel elemento fue a parar a uno de los bolsillos del mandil de Cadenillas. Inmóvil a todos y revisión general. Apareció "el culpable".

Los Hnos. Serván Meza.
Hasta ahora siento los chillidos del compañerito cuando, desde la Dirección, el "carioco" lo castigaba con tres correazos para que no lo volviera a hacer. Me encontraba abrumado y con sólo seis años de edad estaba avergonzado de lo hecho. Todo volvió a la calma y el negro Basso, mucho mayor que nosotros, había visto el asunto y me pedía le entregara mi propina o me denunciaba a la maestra. Adios "melcocha" o las famosas "trancas" rellenas de manjar blanco. Todo sucedió tan rápido y era consecuencia de mi miedo a los otros latigazos que recibiría en casa si se enteraban de lo sucedido. Hoy podrá parecer un abuso de los maestros y padres de ayer, pero fue así que crecimos derechos. Estudiábamos en los libros que heredábamos de nuestros hermanos mayores. Fuimos siete. Mi padre nos mantenía con su sueldo de policía.

Inauguramos la Unidad Escolar "Tomás Marsano"
Y no he olvidado a esos maestros. Repetimos el año porque nuestros padres se enteraron que éramos gorreros de tranvía, así que fuimos al colegio fiscal del famoso "Chato" Zegarra en San Agustín. Mercedes Filomeno fue la profesora que de manera mágica nos hizo querer los estudios. Nos amaba. Era una segunda madre para nosotros y le hacíamos caso en todo. La hora del recreo era maravillosa y no puedo olvidar los duchazos a los que se sometía a los que llegaban poco aseados. Nadie se quejaba. Los padres consentían esas lecciones. Todos los día revisión de calzado bien lustrado y calcetines limpios. No ingresaban al salón los "pezuñentos" y tenían que ir a la ducha. Gracias mamá. Íbamos impecables porque éramos hijos del Teniente Comisario Serván. Nunca nos sentimos importantes y no entendíamos qué era eso.

Promoción 54 del Colegio Nacional Ricardo Palma
El segundo año lo hicimos con la señorita Isabel Ibáñez, preciosa a nuestro modo de ver. Llegó el tercero y esta profesora era un ogro: la señorita Boise. De mal carácter y me hizo debutar en el rincón con mis orejas de burro. Recuerdo que quise ahogarme en un lavatorio. ¡Qué valentía! Aprobamos y volvimos al 401 en la avenida Primavera y en el salón de la señorita Rosa Pareja de Gil, otra madre por su cariño hacia los niños y cómo nos entregaba horas extras en su domicilio, cerca al colegio. Un cuarto año excelente y con grandes amigos que hasta hoy perduran. Llegó el Quinto Año con el "Chino Jiménez" y fue época de excursiones a la "Huaca Juliana" y a volar cometas. Visitamos museos y aprendimos a rezar al ingreso y a la salida. También de jugar fulbito en la chacra, a espaldas de lo que fue la factoría del tranvía chorrillano.

Con Justo Linares.
Del colegio al trabajo.
Hubo un sexto año y fue con Moisés Neyra "El Peta", porque se parecía a un "cachascanista" de aquel tiempo. Un verdadero maestro. Con una paciencia y nobleza para soportarnos. La verdad es que los chicos surquillanos que concurríamos allí, teníamos inquietudes fuera de lugar. Hubo el profesor de deportes y nada menos que José Chiarella, ex alumno y futbolista que militaba en el Deportivo Municipal. El portero Pablo y su quiosco, siempre sonriente y amable. La señorita Isabel, la "celadora", algo así como la secretaria del Director. Veinte años después visitamos el colegio y estaba igualito. Isabelita con muchos años encima y el nuevo director abriéndonos los brazos en bienvenida. Recuerdo que fuimos al archivo y allí estábamos. Nuestras notas y los recuerdos que volvieron acompañados de lágrimas. Antes de nuestra jubilación visitamos sus aulas con un grupo de amigos e indagamos por los documentos mencionados del archivo. Con gran pena supimos que ya no existían.

Miguel Del Rosario, Jorge Filomeno, Víctor
Rabanal Cárdenas y Francisco Escudero.
Concluyo con nuestra secundaria en la Gran Unidad Escolar "Tomás Marsano" el año de 1950 con su director el Dr. Víctor Rabanal Cárdenas y su cuerpo de docentes. Salustio Maldonado Robles nos hizo ingresar al mundo de la locución y el radioteatro y Justo Linares Chumpitaz se recibió de periodista. Esta Unidad Escolar se convertiría en el hoy emblemático Colegio Nacional "Ricardo Palma" de cuyas aulas hemos egresado muchas orgullosas promociones de alumnos. La nuestra, la "54". Grandes maestros y verdaderos educadores. Mi abrazo a los ex alumnos y a los que nos vienen sucediendo. Mis recuerdos del "Zorro", Vaccaro, Orihuela y del "teacher" Urrunaga con su compadre José Cabrera, profesor de Matemáticas. ¡Feliz Día del Maestro! Nuestro abrazo a los actuales maestros que tienen la sagrada misión de formar nuevas promociones. Gracias.

martes, 11 de junio de 2013

LA MISA DEL PRIMER MES POR MI ANTONIETA AMADA. FUE EL 8 DE JUNIO DE 2013 EN LA IGLESIA SANTA ROSA DE LIMA, LINCE.

Iglesia Santa Rosa de Lima en Lince
Han transcurrido un mes y tres días de la ausencia de mi amor eterno. Su Misa ha servido para reconfortarnos algo y saber que no estamos solos. El 8 de Junio tuvo la virtud de vernos juntos mi familia y los buenos amigos. Con sorpresas, como la brindada por Martín Rocha Prieto que ofreció con su fagot tiernas canciones y representando a su familia y a su querido padre Eduardo, gran amigo del Conservatorio Nacional de Música, cuando ambos seguían la carrera. Hoy Martín es miembro de la Orquesta Sinfónica Nacional. Digno representante de la cariñosa y eterna amistad. Le deseo lo mejor como músico profesional y estará siempre en nuestro corazón.

Comprobar que mis hijos tuvieron una madre ejemplar. Juana, Zoila Gabriela y Juán Carlos se entregaron, superando el dolor, a realizar tan hermosa ceremonia católica. Realzada por la familia y los amigos. Se renovó en algo nuestro espíritu. Por ello es que podemos escribir este recuerdo. Allí estuvieron mis hermanos César, Luis Eduardo y Hernando, representando a María Mercedes y Sócrates. Mis sobrinos Mechita, Angelito, Luz y Pepe Serván Miranda, hijos de mi hermano Angel con mi querida cuñada Lidia. Sentir la solidaridad de mi sobrina Elizabeth Serván y de Carmen Guizado Jol, amiga de la infancia, madrina de Mechita y que nos acompañaron con fervor.

Entre Zoilita y Juán Carlos.
Nuestros hijos.
Otro grupo de grandes amigos fue el de mi colegio "Ricardo Palma". El Dr. Julio Ardiles, de nuestra promoción, Justo Linarez Chumpitaz, promoción 55 y Hernán Caycho, César Carmelino, Filomeno y Eduardo Niven "El fotógrafo" de la "promo 58". También Oscar Shimabukuro, de promoción más joven. Nos enteramos que Beto Cadenas, locutor y cantante, estudió en la Industrial de mi colegio y estuvo allí presente. Agradecido a estos especiales amigos. Una mención especial para nuestra Asociación de Exalumnos , que en todo momento nos hizo llegar su solidaridad para con nosotros.  Reitero que todas estas bondades nos alimentan espiritualmente.

Me alentó ver a mi querida vecindad y a Doña Margot Córdova de Rubín, su hermano Alfredo y esposa Gloria. Con ella sentí el afecto de Antonio Rubín y toda su querida familia. Reencontrarnos con Rosita Lapouble y Chavelita, Daniel Senisse, el ahijado y representando a mi tocayo Carlos y Vicky. A la señora Elena Ruiz y a mis amigos Gonzalo Chávez y Hamilton Zevallos. Si no nombro a otros, mil disculpas. También nos acompañaron Víctor Manuel Barriga, Dante Casanova, Luis Alberto Espinoza Bazán, Carlos Castro, Raúl Vargas Bouquesne, Juán Cristobal Suárez Moncada entre otros y Max Obregón Mickelsen, periodista amigo de siempre.

Eternamente juntos. 
Estuvo la familia Morán Euribe completa. Grandes amigos de la Unidad Vecinal Nro. 3 y que conocieron a mi Antonieta desde la juventud. Guardamos para Teresa, Pina, Emilia, Isabel, Carlos y Hernán, un especial y sincero cariño. También menciono a José Asián Casella y su inseparable Carmela, amigos de toda la vida. A Vicky Correa. A mis sobrinos Manuel y César Lengua que representaron a sus padres y a hermano Juán Carlos, ausentes en Chile. A José Romero Milián, editor de mis temas en You Tube y amigo personal. Bueno. A todos los que nos acompañaron por parte de su amistad con nuestros hijos como Sabrina y su esposo Alexis.

Como no agradecer a los Castro Salas. Presentes en todo momento y ligados a nosotros por sus hijos Mercedes, esposa de Carlitos y mamá de mis nietos Alejandra y Joaquín y, Raúl, esposo de Zoilita Gabriela. Gracias "Nena", Irma, Carmencita, Mary, la tía Edita y Sergio Castro Requejo, nuestro consuegro. Una mención especial a José Eduardo Cavero Dubois por su generosidad para con nosotros. Nos queda un recuerdo bueno y se que mi esposa Antonieta estará agradecida allá en el cielo. A nombre de mi familia mi eterna gratitud a quienes nos condolieron con sus comentarios en Facebook y a través de sus correos. A los que nos regalaron una oración y a la Iglesia Santa Rosa de Lima en Lince por tan preciosa Misa del mes. Hemos vuelto a escribir. Gracias.

viernes, 7 de junio de 2013

MI ANTONIETA SE DESPIDIO DE SURQUILLO. ¿ES QUE CONOCÍA SU TRISTE VERDAD?

Antonieta en Surquillo
Son las 6 y 20 de la mañana de hoy 7 de Junio en la que evoco este pasaje que protagonizó mi amada esposa Antonieta. Aquel Mayo que nos dejó, eligió un día 5, luego de haber acudido a su quimioterapia, para visitar mi hogar paterno, aquel que nos abrió nuestro padre para acogernos y brindarnos techo en momentos aciagos de nuestra vida matrimonial. Los que nunca faltan. Año de 1967 en el que habíamos intentado poner una Academia de Acordeón en San Eugenio, Lince, y el propietario, ante una demora de pago y recurriendo a una zancadilla de abogados, nos conminó a dejar el local que, además, fue nuestra vivienda en la calle Los Mirtos. Comentan mis hermanos que fue un día inolvidable para ellos. Estuvo alegre, optimista y con Juanita disfrutaron de su último día en aquel lugar que le traía muchos recuerdos.

Zoilita y Juán Carlos "Pachín".
De Lince volvíamos a nuestro barrio querido y siempre animados de que algún día lo superaríamos todo. Antonieta supo adecuarse a las circunstancias y su aporte anímico fue fundamental para que saliéramos de aquella crisis. Se las ingenió para ayudar a su hogar y la evoco cosiendo camisas y pantalones para una fábrica. Aún recuerdo que mi tierna hija Zoilita, dueña de muchas travesuras, jugando con fósforos arrojó un cerillo prendido a la cesta en la que depositaba su labor y cuyo material era de tela inflamable. Se perdió toda la mercadería y gracias a Dios no ocurrió desgracia alguna. Mi cuñado Manuel, sufragó esos gastos y siempre lo recordaré como un buen gesto.

Juanita en el colegio
Por aquel tiempo llegó al mundo mi hijo Juán Carlos y recién nacido respiró los aires de mi San Diego querido. Juanita, mi ahijada, porque fuimos sus padrinos de bautizo y nuestra hija mayor, porque así la consideramos, fue su brazo derecho. Este esfuerzo de mi amor y yendo contra todos los inconvenientes, la convirtió en una madre ejemplar. Se dedicó al pequeño comercio de sus habilidades y preparando platillos para ofrecerlos a pedido. Su "papa a la huancaína" no tenía precio. Era todo un manjar. Mostraba su orgullo con su primer billete de 500 soles, obtenidos abnegadamente. ¡Cómo olvidarlo! Dejó de ser la ama de casa común y empezó a conocer los negocios. Una vez llegaron los padres de Juanita para llevársela, aduciendo comentarios increíbles y Juanita, ya en los 16 años, los dejó fríos por su voluntad de reconocernos como sus padres "legítimos". Un hecho inolvidable.

Antonieta observa a Juanita y
Mechita en San Diego.
Tampoco puedo dejar de recordar a Don Mauricio Carreño, un generoso amigo y con cuya familia supimos alternar. Maestro de construcción, nos brindo su sabiduría y gracias a él nos construimos nuestro nido matrimonial. Fui su "ayudante" y la verdad es que "estábamos en la calle". Por eso es que lo evoco en "El Surquillano". Supo del aprecio de mi esposa y siempre compartimos con él unas reuniones de amigos. Sus hijos Maruja, Yolanda, Olga y Mauricio están siempre presentes como, igualmente, Carlos Gamarra y familia. Don Mauricio y Yolanda, deben haberle dado la bienvenida en el cielo. La foto de la derecha nos la muestra feliz viendo a Juanita y su prima Mechita en nuestra vieja casa de Surquillo. Está mi cuñada Lidia con Angelito en brazos. Mi hermana María está detrás de "Gaby".

José Carlos en Radio Luz.
Nosotros ingresamos por esos años al mundo de la producción radiofónica y creamos unos programas que transmitíamos por Radio Luz, del padre Alcocer. Nació así "Canta Italia", "Virtuosos del Acordeón", Aires y Cantares de España" y "La Voz y la Melodía". Un grato convenio con el recordado sacerdote, nos permitía compartir la publicidad que, en cierto modo, era una colaboración de amigos de la colonia italiana. Allí estuvieron presentes Dorina, Tino Pagliarini y "Mimma", la mamá. El acordeón y la música hicieron el milagro de conocer a una familia muy querida por nosotros. No olvidamos a Gennaro Ferrigno que nos apoyó con sus auspicios.

"Antuca" con mi padre, Luis
Eduardo, César y Hernando,
mis hermanos.
Ingresar a laborar en 1970 a Canal 4 y adquirir nuestro acordeón electrónico e ingresar al mundo de "los chivos", cambió radicalmente nuestra vida y puede adquirir para ella y mis hijos, el hogar que hoy ha quedado vació por su ausencia física. Teníamos planeado celebrar nuestros 40 años el 20 de Julio de 2013 en la urbanización Santa Isabel de Carabayllo, la calle "Los Narcisos". Gracias a Micaela Gallardo, su amiga de la infancia, se le ofreció su Misa de los 7 días hace poco con la concurrencia de todos nuestros queridos vecinos. Mañana 8 se cumple el primer mes de su partida y nuestro corazón continúa afligido. Gracias querido Surquillo. Mi Antonieta se despidió de ti y te llevó en su alma. Gracias.

Nota.- Mañana sábado 8 de Junio de 2013 será su MISA del primer mes en la Iglesia de Santa Rosa en Lince. Se convirtió en su lugar de oraciones y allí se bautizaron mis nietos Alejandra y Joaquín. Concurríamos juntos a su templo cuando retornábamos a casa. Queda en Julio C. Tello, cuadra 5 y la hora será a las 5 de la tarde.


martes, 26 de marzo de 2013

ASOCIACION DE EX ALUMNOS DE LA GRAN UNIDAD ESCOLAR "RICARDO PALMA" DE SURQUILLO. NUESTRO CORDIAL SALUDO.

Hermanos Serván Meza. José
Carlos, César Augusto, Luis
Eduardo y Hernando.
Desde este blog, que cuenta lo de nuestro barrio surquillano, una dedicatoria a la entidad que mantiene unida a la gran familia de condiscípulos que fuimos de la Gran Unidad Escolar "Ricardo Palma" de Surquillo. Mi mensaje es para todas las promociones e igualmente a la nueva hornada, las chicas y muchachos que se educan en este maravilloso plantel. Me causa honda satisfacción que se acuerden siempre de nosotros y nos regalen en Facebook con muchas de sus "travesuras" y anécdotas. Eso es algo que no se pierde y es tradición. Recordar a los maestros y sus "chaplines". Evocarlos siempre con el cariño y respeto al que se hicieron merecedores. Nadie olvida, por ejemplo, sin haber sido profesor, al "Zorro Osorio". De los cuatro hermanos que figuramos en la foto, los dos mayores, José Carlos y César Augusto, ejercimos la profesión de Locución y finalizamos nuestra actividad en América TV. Canal 4 y en Radio Nacional del Perú, respectivamente. Luis Eduardo es sociólogo y Hernando, educador y docente del Colegio Nacional "Nuestra Señora de Guadalupe".

Primer Año "C". Soy el 4to. de D. a I. parados.
Nosotros tuvimos el alto honor de inaugurar este emblemático colegio y cuando apareció en 1950 con el nombre de "Gran Unidad Escolar "Tomás Marsano". No tiene idea la nueva generación de lo que significó por aquel tiempo este hecho. Gobernaba el General Don Manuel Arturo Odría y es a quien nosotros debemos estar inmensamente agradecidos. Fue la era de las Grandes Unidades Escolares, hecho que no se ha repetido y que sería bueno imitar. Una revolución total en nuestra educación, porque al fin el humilde alumno de barrio tenía la posibilidad de aspirar a un futuro mejor. Sólo existían el glorioso Guadalupe y el Alfonso Ugarte, como colegios tradicionales.

Cuerpo docente y administrativo que inauguró
 Gran Unidad Escolar "Tomás Marsano"  1950
Tal como ustedes recorrieron en cada tiempo sus  instalaciones, que hoy son remodeladas, nosotros las hallamos recién construidas  Fue un sueño. Aulas grandes y ventiladas. Sillas personales y toda una serie de sorpresas que aquilatábamos con asombro. El famoso gran patio y la novedad de actuaciones en cada efemérides que celebrábamos, con la actuación de artistas de renombre en el arte musical. Profesores de canto coral, música clásica y la oportunidad de hacernos de una profesión anticipada. Por que eso fueron los clubes de periodismo y radioteatro. El curso de Actividades Educativas. Eje fundamental, y es bueno recordarlo, el profesor Salustio Maldonado Robles y que nos dejara hace pocos años. Logramos rendirle un homenaje especial antes de su partida al más allá.

En pleno discurso y sonríe Alfredo Montoya, un
gran arquitecto. Observan Julio Ardiles, dentista
destacado, Alfonso Montoya, Coronel del E.P. y
Jaime Navarro, odontólogo radicado en USA.
Nos hemos hecho presentes con viejos amigos  en varias oportunidades y en nuestra fecha institucional. Todos de la "Promoción 1954" y que sentimos renacer nuestros espíritus cuando encontramos con vida al primer Director Don Víctor Rabanal Cárdenas, al Director de Estudios Don Víctor Vera Cubas y al que nombramos anteriormente, el querido profesor Maldonado. Y hallar a Amadeo, intacto como si fuera parte del milenario Machu Pichu. Decir un discurso que estos artífices de nuestra educación calificaron de "suigeneris".  ¿Quién sabe entre ustedes halla alguno que nos vio y recuerde que evocamos a Don Jorge Heraud, a Miguel del Rosario, al "zorro" y a ese grupo de auxiliares que cuidaban de nuestros actos de muchachos de barrio.

Los felicito querida Asociación de Exalumnos, por la tarea asumida. Como anécdota y cariño al colegio, les narro este hecho: Cursábamos en IPAE una maestría de Relaciones Públicas y quienes participábamos debíamos citar nuestros centros de estudio. Hubo mucho lucimiento personal y casi siempre nombrando instituciones de nombres extranjeros. En criollo: "pituqueadas". Solamente les faltaba el aplauso. Nos tocó el turno y para no quedar menos les dije y con acento casi gringo: "La secundaria la realicé en el "Richard Palma", la más visible entidad educativa de "Chicago... Chico". Todo con su correspondientes pausas, hasta que se dieron cuenta de nuestra broma. Nos aplaudieron y quedamos en "empate".

Nuestro querido Colegio.
El ingenio de este surquillano salió a flote e hicimos franca amistad con muchos de ellos. Nos hemos desempeñado en el extenso campo de la radio y en la televisión. Como locutor, redactor de las promociones y dirigente gremial. Igualmente ejercimos la música y actuado en lugares en los que dejamos en alto nuestra educación. Una historia larga y que tratamos de incluirla en los 15 blogs que realizamos en Internet. Podríamos agregar que hoy nos damos el lujo de haber descubierto nuestra capacidad de reseñar viejos recuerdos. Nos liga una relación con la "Promo 58" de nuestros amigos  Hernán Caycho y César Carmelino. Hay otros y muy queridos: Justo Linares y Carlitos Larriviere. Espero que a partir de este saludo a todos los exalumnos del "RICHI", podamos cruzar mayores enlaces y seguir hacer creciendo a nuestra querida entidad.  Creo que lo merecemos. Un abrazo cordial y como siempre, a las órdenes. Gracias.

viernes, 21 de septiembre de 2012

RECORDANDO AL "TATA". DON MAURICIO CARREÑO. VOLVER CON MIS RECUERDOS AL BARRIO QUE DEJÉ.

¡Salud..."Tata"!
No se si les sucederá a quienes vuelven a su barrio de origen y sienten la melancolía que nos embarga cada vez que retornamos a nuestro "San Diego" querido. Es cerrar los ojos y encontrarme con Rufino, con "Pichicuy", con Raulete, Roque, el "cholo", los Del Pino, Montalvo, "Güalo y toda aquella gran "chiquillada" de los años de 1940 hasta que crecimos y sucedió todo lo que pasó. Las mismas calles, pero con otros rostros. Sin embargo, como si fuera una película, se aparecen los muchachos en pleno peloteo en esas pistas que nos hicieron crecer con salud y amor a lo nuestro.

Este 22 de Setiembre no lo puedo olvidar jamás. Cumplía años, no uno de los chiquillos de antes. Lo hacía "el Tata". Siempre nos distinguimos por admirar a los mayores y aprender lo bueno de ellos. Un señor de baja estatura, pero grande de corazón y de nobleza. Ya experimentábamos nuestros primeros tragos y sabíamos lo que significaba un "tono" sabatino. Aquel señor que no era otro que el bueno de  Don Mauricio Carreño, nos agarró simpatía y nos abrió su amistad, siempre sonriente y con esa cara de abuelo feliz. Por eso es que me sorprendía tener una afinidad mutua con él.

De niño y sentado en la vereda de nuestro hogar, solíamos verlo en su juventud, siempre ágil y de caminar veloz. Hombre trabajador y dedicado a esa noble profesión de construir casas, primero con el material de adobes y luego ya con lo que la modernidad exigía. Crecimos, de tamaño, y ya teníamos amistad con su yerno Carlos Gamarra, otro inolvidable y querido amigo. Épocas de festejar con baile el cumpleaños y hasta los carnavales. Música con guitarras y que tiempo después seríamos partícipes con nuestro acordeón. Serenatas y asimilando experiencias en todo.

¡Cómo no voy a recordar a mi barrio! Me dio de todo. Muchos amigos y el trompo, el bolero y el famoso "palitroque". Saltábamos al "lingo" y jugábamos a lo que "hace el prima". Los viejos como yo de Surquillo, lo entienden todo. Esos partidos a muerte en sus calles cuando no existían todavía los patrulleros y atentábamos contra la disciplina que nos implantaba el Teniente de la Policía Don Angel Serván, mi padre. Nada se hacía con mala intención. Escuchábamos en la esquina de "Don Ruiz" el "Cachascán" y el campeonato de fútbol cuando todavía jugaba Lolo Fernández.

Con este señor que me llevaba muchos años, recorrimos restaurantes en busca de buena comida y la sana cerveza. Todo muy moderado y le escuchaba feliz relatarme que fue padre y madre de sus hijos. Quedó viudo muy joven y lo escuchaba admirado como jamás reemplazó al amor de sus amores. Sus hijos Maruja, Yolanda, Olga y Mauricio, heredaron sus dones de amistad y me abrieron también sus brazos. En ese San Diego y casi llegando a la Av. Panamá, está su casa y es también objeto de mis recuerdos con el querido Lucho Gamarra y su Yola. Allí crecieron sus nietos y allí quedó Mauricio.

No se ha perdido la amistad y cada encuentro nuevo tiene otro matiz. Porque así es la vida y nada puede detener sus designios. Estamos presentes siempre cuando alguien se muda a la casa de Dios. En cada Misa surge el reencuentro. Ya somos otros rostros, pero siempre las mismas almas. Ya no hay bailes. Sólo Misas e inmersos en ella, los recuerdos intangibles, sin cambio alguno, llenos de amor y nostalgia. Este 22 de Setiembre, como ayer, brindaré con "el Tata", con Lucho y con Yolanda, una copa llena de sabrosos recuerdos. ¡Salud, Don Mauricio Carreño! Gracias.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

HOY 19 DE SETIEMBRE SALUDO A CÉSAR CARMELINO HERRERA, GRAN AMIGO DE LA PROMOCIÓN 1958 DEL "RICARDO PALMA". ES SU CUMPLEAÑOS.

¡Feliz Cumpleaños
César Carmelino!
No puedo dejar de saludar en este blog dedicado a mi Surquillo querido, a mi gran amigo César Carmelino Herrera y al que ya le hice un adelanto en el Facebook. Se trata de uno de los baluartes de dicha "promo" y con el que nos hemos identificado en muchos de nuestros gustos. Sus correos tienen la distinción, al margen del saludo cotidiano, de llevarnos a meditar sobre muchos hechos históricos y temas de actualidad que nos sorprenden por su contenido y que finalmente resultan muy ilustrativos.

Pensar que ambos, él y yo, hemos sabido recorrer los mismos caminos en la que fue nuestra Gran Unidad Escolar y gozar casi de los mismos recuerdos. Leí en la historia de Hernán Caycho, como se recuerda casi a los mismos docentes que nos tocó. El supo "del látigo del zorro". Me refiero al Regente Osorio, aquel de la disciplina en las formaciones antes de ingresar a las aulas y que con el correr de los años, es uno de los inolvidables personajes de nuestro extrañado colegio. Una muy buena coincidencia.

Los fantásticos de la Amistad:
Carmelino y Hernán Caycho.
Lo que debo ponderar en César Carmelino y al igual que todos los de su promoción, es su terco deseo de seguir unidos. No hemos tenido la suerte de estos privilegios de la 58. Ya celebraron a lo grande muchos acontecimiento de su historial. El 2008 fue el año de los 50. Medio siglo de esta querida y abnegada promoción y que seguramente tuvo el festejo correspondiente. Confieso que es uno de mis amigos predilectos, ganados a través de este medio de la comunicación.

Está fresca su primera visita a mi hogar. Haciendo un largo recorrido para llegar hasta la urbanización Santa Isabel en Carabayllo y cumplir  con entregarme la "Crónica de una Promoción Escolar" de Hernán Caycho. Es lo admirable de él. No creer en las distancias y acortarlas con su férrea voluntad. Estábamos desligados de nuestro Alma Mater y gracias a César y su gran gesto, volvimos a tener estos contactos y escribir mucho más en este "Surquillano" que se viste de gala cuando comenta sobre la 58.

¡Qué grato fue tenerte en casa
el Día del Locutor!
Tampoco olvidamos esa visita de los dos fantásticos del "Ricardo Palma" que engalanaron nuestra reunión por el Día del Locutor y que celebramos juntos el 8 de Diciembre de hace ya casi tres años y que no olvido. Con Hernán, disfrutamos de un soleado día y por vez primera tuvimos en casa a estos dignos representantes del colegio. Además, César Carmelino es locutor. Ejerció tal tarea porque, como nosotros, perteneció al Club de Locutores y Periodistas dirigido por Salustio Maldonado Robles.

Siempre existirá en nosotros la voluntad de saludar a los amigos como César Carmelino Herrera. Recordarlo es un placer. Todavía no estamos satisfechos de haber conversado con él a pleno. Sigue pendiente un café entre amigos. Las veces de nuestros encuentros estuvieron interrumpidas por los secuestros a los que nos vemos obligados en muchas de estas reuniones. Ya vendrá ese momento y por ahora a seguir con el festejo de cumpleaños. Gracias por ser mi amigo. Toda la felicidad para ti y los tuyos. Gracias.  

miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿HUBIERAN SIDO CAPACES DE IR A UNA HUELGA? ¡QUE VA!... SI HACÍAN SOBRE TIEMPO PARA CUMPLIR CON EL PROGRAMA EDUCACIONAL.

Plana Mayor de Docentes
¿Se imaginan a estos señores docentes del emblemático Colegio Nacional "Ricardo Palma" de Surquillo en las calles y haciendo desórdenes por doquier? Son esos distinguidos maestros que inauguraron las aulas de nuestro querido Alma Mater. Hoy a mis años y cuando veo la televisión o sintonizo la radio, no lo puedo creer. Escuchar voces airadas, quejosas, desaforadas y fuera de lugar. Recurro a mi memoria y veo en ella a Miguel Del Rosario, nuestro académico de Castellano y Literatura, con ese ejemplar estilo y de voz suave y firme, respondiendo a los periodistas.

Cómo nos enseñaba a realizar pausas en la conversación. A modular con estilo propio. A contenerse al hablar y pronunciar las frases con el acento debido. A impostar la voz. A utilizar el diafragma y botar el aire con suavidad. ¡Qué modales! Muy elegante y acicalado, sin llegar a la exageración. Suave perfume francés y ese andar entre nosotros, carpeta a carpeta, sin jamás sobre pasarse con sus discípulos para lograr una respuesta acorde a su majestad de maestro. No tenía voz potente, pero su mirada, gestos y actitudes, reglamentaban automáticamente el orden.

Fachada Original del Colegio
Para suerte nuestra lo conocí desde la Primaria en el 401 del "carioco" Fernández Dávila en la Av. Primavera, hoy Angamos, de Miraflores. Fue maestro de mis hermanos mayores y un educador de polendas. Vuelvo a evocar y allí está José Velásquez Quevedo, de la misma talla de Del Rosario, pero con una voz de actor y una cálida personalidad. Siempre sonriente y natural. La actuación la dejaba en los escenarios. En el aula era un amigo y si descubría tu talento, se despojaba de todos los egoísmos naturales del ser humano y te llamaba a encontrar tu vocación. Perteneció al "Grupo Histrión".

Jorge Heraud, Félix Herrera, el "profe" Arangüena y toda esa plana de talentosos maestros, eran una muestra de educación y ética. Oírlos era un placer. No se necesitaba "chancar". Se aprendía con sólo oírlos. ¿Qué técnica empleaban? ¡Ninguna! Eran profesores natos que vivían su profesión. En cierto modo, nuestros segundos padres. El matemático José Cabrera, autor del libro oficial y que tuvo adicción al licor, jamás se mostró risible a nadie. ¡Qué temperamento! Hasta el "regente", el "Zorro" Osorio, tenía personalidad de mando y disciplina y era un gran ejemplo.

El 1er. Año "C" con el "Texoro
Al inaugurarse la Gran Unidad Escolar "Tomás Marsano", su nombre de origen, recibimos nosotros el mejor regalo de la vida: la educación secundaria. Teníamos todo. Aulas modernas y ventiladas, baños relucientes, pupitres personales, gran pizarrón y lo mejor, aquello que nos educó con ejemplo y categoría: el mejor plantel de docentes en Surquillo. Un primer Director que se llamó Víctor Rabanal Cárdenas, abogado y que cada mañana al ingresar, tenía siempre unas palabras a todos sus queridos alumnos. Nuestro uniforme "Texoro", nos convertía en soldados escolares.

Siempre comparto estas reseñas evocando a mi compañero Justo Linares Chumpitaz y al profesor Salustio Maldonado Robles. Gracias a este maestro, ambos salimos del Colegio al trabajo. Nos formó, descubriendo nuestras cualidades. Años continuos utilizando los micrófonos y leyendo las noticias. De igual forma, cubriendo noticias en la especialidad de Periodismo. Nunca se advirtió indicios de huelgas ni nada que se les parezca. ¿Recordará "Amadeo" todo esto? Nosotros si. Ojalá, algún día, vuelvan esos tiempos que fueron mejores. Gracias.

martes, 24 de julio de 2012

OTROS PERSONAJES DEL AYER EN MI "SAN DIEGO QUERIDO". LOS HERMANOS ALFREDO Y CARLOS GARAGAY. LOS FAMOSOS "VENADITOS".

"Los Venaditos"
Algún imán tendría por esos tiempos la quinta cuadra de la calle San Diego y en la que crecimos con gratísimos amigos de la infancia. Ya hemos hablado de los Goya Villavicencio: Carlos, Juán, Raúl e Hilda. También de mi inolvidable vecino Rufino Valenzuela Ramírez y su primo Pasión. De Carlos Loayza, famoso como "Pichicuy". También de Carlos Gamarra Rojas y Don Mauricio Carreño entre otros. Debo agregar al bueno de Don Leonidas Montalvo, su esposa Doña María Pimentel y "Leoniditas", Carmen y Rosa María, nuestros amigos. Por supuesto los Del Pino Sánchez y mis contemporáneos Enrique "Goyito" y Luis, su hermano menor.

Pero hoy vuelven a mi mente los hermanos Garagay. Alfredo y Carlos. Negros simpáticos del barrio y muy queridos. Alguien bautizó para siempre al mayor como "Venadito" y que, igualmente, recaló en el segundo. La verdad que fue un apodo muy bien puesto. Ambos eran espigados y nos daban la impresión de volar cuando corrían en busca de la pelota. Eramos de la misma edad con mi tocayo Carlos. "Venadito", el mayor, nos llevaba unos cinco años, pero me buscaba a fin de charlar, escuchar mi rondín, nuestras mentiras y reír con cada cuento que le metía. En esas noches de mi infancia, sin luz eléctrica, brillaban sus grandes y blancos ojos en la oscuridad.

Se nos denominaba a los que vivíamos en medio de las pistas y jugando a la pelota: "callejeros". Teníamos un promedio de edad entre los 12 y 15 años. Una "patota" increíble y que nos gustaba jugar al fútbol con la de trapo o la de jebe y que siempre disponía de una, Rufino Valenzuela. El ahora Parque "Tradiciones" era el "estadio" de los muchachos surquillanos. Todavía no estaba habitado en sus alrededores y se organizaban campeonatos infantiles y de mayores de 9 de la mañana a 6 de la tarde, en especial sábados y domingos. En la famosa "redonda", jugaron los hermanos Roberto, Julio y Ernesto Morales, los famosos "chicha".


Volvamos a los Garagay. Alfredo congenió mucho conmigo. Un hombre sano, de alma noble y casi niño. Le di compañía y buen humor. En verano, hacía volar su camisa al viento. Como buen negro, poseía unas alas que causaban envidia y él se mofaba de todos haciendo flotar sobre sus espaldas la camisa de turno. La carcajada era su distinción. No grotesca. Tenían una mamá, tan "venadito" como ellos. Muy de su casa y de poco hablar con los vecinos. Vivían en la calle Inca, casi cercana a San Diego. Íbamos a la playa y sólo Carlos ingresaba al agua. "Venadito", no. No sabía nadar y era objeto de las bromas de los muchachos.


Y lo que es la vida. Un día se nos ocurrió ir de aventura a Chaclacayo con el tren. Rufino, Raúl, "Goyito", Roque Cárdenas Llerena, "Pichicuy", Pasión, Tomás Carbajal, a quien conocíamos como "cholo" y otros más. Para retornar y ya daban las 5 de la tarde aproximadamente y a algún tonto del grupo se le ocurrió "robar" un saquillo de sal. Cruzábamos un puente colgante y muy peligroso y le encomendaron la misión de cargar el tonto latrocinio a "Venadito". No se negó y el gran grupo se internó en el puente. Había oscuridad y ya habíamos llegado al otro lado, cuando nos estremecimos al notar su ausencia. ¡Se había caído!

Acudimos a la policía. Iluminaron el lugar y sólo se podía apreciar el torrentoso río. ¡Qué largo se hizo ese retorno! No recuerdo quién de los papás le dio la infausta noticia a aquella madre preciosa de los Garagay. Aparecería al día siguiente, según supimos, por el río Rímac cerca al Callao. Le hicimos Guardia de Honor y casi todo el club "Ciclista Alianza Miraflores" estuvo presente. Fue una despedida inolvidable y llevado en hombros hasta el Cementerio de Surquillo, cruzando lo que hoy es la Urbanización Aurora, inexistente en esos tiempos. ¡Cómo olvidar a Alfredo y Carlos Garagay! Ya no están con nosotros y los extrañamos de verdad. Gracias.

viernes, 20 de julio de 2012

SURQUILLO ESTÁ DE DUELO. SE MUDÓ DEL BARRIO PARA SIEMPRE, PERO ESTÁ EN NUESTROS CORAZONES. CARLOS HAYRE RAMÍREZ.

Carlos Hayre
¡Surquillo te ama!
Creo que Carlitos se sentirá orgulloso de que le dediquemos esta reseña en "El Surquillano". Me aprovecho de las fotografías que ha publicado nada menos que otro surquillano ilustre, como lo es el amigo y poeta de la infancia Reynaldo Naranjo García. Él, como nosotros, supo mucho del artista musical que nos dejó hace pocas horas y que ha conmocionado a quienes supimos de su trayectoria. Más aún, a los que lo tratamos en nuestros años de la infancia y de la juventud. Es como gritar lo dicho desde el Centro Escolar 401, el "Primavera".Va dedicada esta pequeña crónica a los surquillanos actuales. 

Es parte de nuestra historia. De los que nacimos en este generoso territorio de muchachos humildes, pero talentosos. Lo sabe Reynaldo que, como yo, hemos trajinado por las fondas y chifas de González Prada y supimos y nos atrevimos a realizar los "perro muertos", una manera de condecorarse en habilidad y coraje. Pelotear por tantas calles como San Diego, Colina, Carmen, Leoncio Prado, Santa Rosa, Dante, San Miguel y San Agustín entre otras. Era el circuito obligado a transitar desde el hogar al colegio y viceversa. Cuando usábamos la chompa verde y desfilábamos en Fiestas Patrias en la Av. Larco. 

¡Que tal concentración! Reynaldo al
fondo y César a la derecha, proban-
do voces con la guitarra de Carlos.
Desde esos años gloriosos e inolvidables, supimos del arte de Carlos Hayre Ramírez, que vivía entre Gonzáles Prada e Inca, y los cantores del colegio. Esa guitarra sonaba y destacaba entre los maestros de antaño y, por citar un ejemplo, el Conjunto Santa Rosa que dirigía Augusto Naranjo y en el que destacaban con sus laúdes Juán Araujo y Pancho Estrada. Veteranos desde el año 1938. Los tuve ya en el año 48 en casa de mis padres y no me perdía una sola de sus actuaciones. A Carlitos Hayre, ya lo dije en otra nota, lo admiraba por esa tesón de demostrar su arte con su cantor el negro "Kiko", la época de "Bigote e' gato" y otras guarachas famosas.

Se ganaban sus buenos soles en el "Cavallini", uno de los circos que nos dejaron huellas eternas. Era el muchacho de 18 abriles que daba rienda suelta a su música. y se nutría con los aplausos de la concurrencia. Después, gracias a esas experiencias, se convirtió en eximio guitarrista e integró famosos conjuntos. "Los Cholos" con Gadea y Cabrejos en Radio Victoria y en grabaciones históricas al lado de González, Galecio y García, "Los Capitalinos". Ya se demostraba Carlos Hayre como extraordinario arreglista y siempre con ese perfil bajo, poco amante de las figuraciones baratas. 

Foto histórica que reúne a
tres genios: Reynaldo Na-
ranjo, Carlos Hayre y Cé-
sar Calvo. ¡Viva Surquillo! 
En 1969 retornaba a Lima Reynal Naranjo luego de haberse desempeñado como Jefe de Publicaciones de la Universidad San Cristobal de Huamanga y, por coincidencia, otro gran poeta, César Calvo, que retornaba a Lima, después de su estadía nada menos que en París. Ambos muy afincados en Surquillo y que tuvieron la oportunidad de ensayar y grabar su "Pequeña Historia de Poemas y Canciones", nada menos que con el acompañamiento de Carlos Hayre. Un tesoro que debe volver a salir a la luz. César y Reynaldo probaban sus voces y Carlos les daba el tono. Me imagino sus esfuerzos por lograr que los poetas "cantaran". A César lo he oído y tenía su voz un parecido a la de Leonardo Favio. Más poeta que cantor.

Y lo lograron. Las fotos de esta reseña son reveladoras y se las agradezco al poeta Naranjo, mi gran amigo y "colega infantil" que subíamos nuestros escritos al recordado mural del 401: "La Abeja". Todos los niños se encandilaban con la poesía de Reynaldo. Nosotros, muy calladitos tal vez, ya reseñábamos las actividades deportivas o celebraciones programadas del año. Podríamos decir que Carlos Hayre nos aventajaba en algunos años más, pero a la hora de hacer música y contribuir a esa armonía milagrosa de la amistad, fue único. Un surquillano de corazón, porque nació en Barranco, pero arraigado hasta los recuerdos más queridos. Gracias.

domingo, 13 de mayo de 2012

CARTA A BÁRBARA MEZA DE SERVÁN EN EL DÍA DE LAS MADRES DEL MUNDO.

Barbarita Meza
de Serván
Domingo 13 de Mayo de 2012

Hola Barbarita:
                           
Lo primero que hago esta mañana es saludarte. Espero que hayan pasado tus achaques. Aquellos a los que te referías cuando, a los diez años y aprovechando que yo tenía buena letra, tenía que contarle al  teniente Serván, lejos de la casa y cumpliendo su abnegado servicio de policía en alguna provincia del Perú, tus sucesos. ¿Sabes mamá? Después de tantos años pasados, hoy quiero agradecerte aquel mal momento de tu vida, cuando, con tu "Médico del Hogar", me salvaste la vida. 

José Carlos Magno
Tenía una neumonia fatal. Los médicos me habían desahuciado y había perdido la respiración. ¡Qué valentía la tuya! Era tan sólo un niño de 4 años y cerraste todas las ventanas y, siguiendo lo que te  indicaba el libro, me sumergiste en la tina con agua bastante caliente y empezaste a rezar. Fueron muy  escasos minutos y te dio un resultado que nadie esperaba. Entonces desperté y te dije que tenía sed y hambre. Tus lágrimas los saciaron, porque brotaban de emoción y alegría de verme volver a la vida. ¡Qué grande fuiste mamá!

Así nos dejaste y nunca
te olvidamos mamá.
Este año cumpliré los 78 años de edad y siempre recuerdo esta triste anécdota y es la primera vez que te la refiero. Gracias mamá. ¡Cuántas hechos pasaron de mi niñez , siempre siguiendo tus consejos! Fui tan crédulo que que tomaba al pie de la letra tu sabiduría cristiana. Aquello de "si te pegan, pon la otra mejilla" no me parecía lógico. Era un niño. Ilusamente me dejaba golpear. Me detenía tu consejo y no creía que mis amiguitos no repararan en tan bella expresión católica. Créeme mamá que fue un gran y especial consejo.

Alejandra y Joaquín, tus
lindos bisnietos.
Hoy es el Día de la Madre y ya no salen los niños con su flor roja, aquella que nos ponías a los siete Serván Meza para que todo el mundo supiera que estabas viva.  Llegaba al colegio y eran pocos los compañeritos que mostraban la otra flor, la blanca. Siempre fui sentimental y me imaginaba su dolor. No me agradaba ese detalle y ansiaba que todos lucieran en su pecho aquel símbolo rojo. Hoy, aunque no me lo creas, dentro de mi llevo la flor roja, porque nunca te fuiste de mi lado. Eres mi compañía eterna, 

Zoila mi inolvidable suegra y
mucho tiempo tu reemplazo.
Antonieta, mi novia de toda
la vida.
¡Cómo han pasado los años! Las cartas las escribíamos primero en borrador y a lápiz. Después vendría la tinta y aquella "pluma" de metal con la que dibujábamos las letras. Siempre el "papel secante" al lado. No tienes idea de lo fácil que es escribir hoy en día. Termino esta y con un click te llegará a ti y a miles de curiosos que leen mi blog en este mundo terrenal. La computadora es majestuosa. A diario me comunico con millones de seres humanos y en todos los idiomas con sólo mi español.

Aquí estamos tus hijos Hernan
do, César, "Erwin", yo, Sócra
tes y la "flaca" María. Los
que quedamos todavía.
Bueno. Me despido. Ya sabes que tengo a mi Antonieta en el hospital. Iremos a saludarla. Tus nietos Juana, Zoila y "Pachín" estaremos a su lado en "El Día de la Madre". Así como me ayudaste a salir de mi cáncer, te pido vuelvas a hacerlo con el amor de mi vida. Dile al viejo y a mi hermano Ángel que me apoyen también. Saluda a mis tíos y a toda la familia que está a tu lado y que pronto, porque es así el destino, estaré por allá. Te saludan mis nietos Alejandra y Joaquín, una belleza de niños. Nada más.

¡Feliz Día dela Madre! 

Tu hijo, el cuarto de los Serván Meza, que continúa escribiendo las cartas y ahora acompañadas de fotografías. Espero te gusten..

José Carlos Magno.

Posdata.- Saludos para Dios, la Virgen María y Jesús. Ah! Uno especial para San Judas Tadeo. Con San Gabriel Arcángel, converso todos los días. Es mi Ángel de la Guarda. Gracias.


martes, 27 de marzo de 2012

LOS CINES DE MI BARRIO FUERON: "EL SURQUILLO", "MIRAFLORES", "LEONCIO PRADO", "EL PRIMAVERA" Y "EL MAXIMIL".

"El Capitán Maravilla".
Mi gran amigo y buen comunicador Hernán Caycho, promoción 58 del "Ricardo Palma", suele ilustrarnos con diversos escritos sobre nuestro barrio. Por ejemplo, un sazonado recuerdo de los "Bares de Surquillo" en una narración del condiscípulo Eloy Jaúregui y en donde realza al "Tobara". Los viejos sabemos de qué se trata. No tengo gratos recuerdos de esa cantina, porque allí perdí una guitarra y estuve a punto de quedarme sin lo que ha sido mi compañero musical: el acordeón. Fue la única vez que asistimos a ese lugar, luego de retornar de la "rica Vicky" con la patota de San Diego y en el "carromato de Alejandro Rosas "Pichulita". A lo que nos ha inspirado este relato es a recordar los cines que marcaron nuestros primeros años de vida. En primer lugar y en esa inolvidable calle Huascar, el cine "Surquillo" y la serial "El Capitán Maravilla con Tom Tyler.

El inolvidable "Flash Gordon"

La época de las seriales y las famosas  "coboyadas" con Robert Livinstong, Bob Stelle, Duncan Reynaldo como "Los Tres Valientes". John Wayne y otros recordados actores que personificaron a nuestros héroes. Llegamos a ver a "Tom Mix", "Cleade Beaty", "Nyoka", "El Fantasma", "Contra la Quinta Columna", "El Imperio Submarino", "Flash Gordon", "Maldición Árabe", "Tarzán" y otros títulos más. ¡Cómo retornábamos cada semana para ver de que manera se salvaba nuestro héroe! Allí quedó nuestra añorada niñez y que retorna hoy con estas imágenes inolvidables. 

Un primer "Superman".

Hoy que asistimos a las modernas salas de estrenos cinematográficos con todo el adelanto del sistema, nos parece increíble que hubiera existido el cine "Surquillo". Esa platea construida con piso de madera y que a la hora de las emociones del "Capitán América", retumbaba con tanto zapateo y nos daba la impresión de venirse abajo. Crugía por todos lados. Estaba situada en la parte posterior y alta y servía para que los palomillas hiciéramos "sombritas" con la luz del proyector, generalmente malcriadeces, y que se lucían a plena pantalla. Nuestro padre nos daba propina para concurrir a ese sitio, pero la "mancha" era cazuelera y teníamos que estar con ella. No recuerdo el nombre del actor que hizo de "Superman" y que "volaba" pero en escenas de dibujos animados. No convenció a la chiquillada de aquellos tiempos y nos enteramos después que falleció víctima del alcoholismo. Su problema fue no poder desligarse de aquel super personaje.

"El Llanero Solitario".
Volvamos a nuestro cine "Surquillo". Los aromas que fluían de ese encierro oscuro, no eran de los mejores. Recuerdo que concurríamos muy temprano y nos situábamos en la parte delantera, cerquita a la pantalla, para oír los discos de ese entonces con "Los Panchos" y su "Rayito de Luna". Los tardones tenían que conformarse en las bancas de la parte posterior y recibir toda la andanada de envolturas y cáscaras de frutas que te arrojaban desde la platea.  Otro problema en aquel lugar y bajo ese techo peligroso, la lluvia que se filtraba por culpa de los pequeñitos y que sus padres no los llevaban al sitio indicado para no perderse la trama de la serial. Esas aventuras del "Llanero Solitario" y el indio "Ponto" no tenían precio. Con su caballo "Silver" y su grito famoso cada vez que emprendía una aventura. Personaje que hemos vuelto a ver en cintas y a colores modernos.

M. Antonieta Pons
El otro cine de los surquillanos fue el "Miraflores" y daba frente a los que ahora es el zanjón en la avenida  Recavarren,  frente al Teatro Marsano. Aquí se daba el famoso "Cine Femenino" y los "varietés". Películas mexicanas y argentinas generalmente prohibidas para menores. Hoy las vemos en la televisión y no tienen nada de lo que el cine moderno ofrece actualmente con crudeza. Había que ingresar a la cazuela cuando se apagaban las luces. Mi madre y hermana estaban en platea, en la parte alta y posterior, y nos podrían descubrir. El castigo era bravo. Papá Teniente Serván, el encargado de aplicarlo. ¡Cómo nos gustaba María Antonieta Pons! Era un tremendo pecado verla. Creo que nos vimos todas sus películas al margen de las famosas de los Soler, Pardavé, Negrete, Infante y otros más. Este cine también traía espectáculos de artistas como "Los Embajadores Criollos" que llenaban el local. Los artistas de la radio tenían ocasión de lucirse y el público iba ávido por conocerlos en persona.

"El Gordo y el Flaco".

No existían las "palomitas de maiz". Tu "maní tostao" con cáscara y todo o tu "papita rellena" de los Castrillón a 10 centavos cada una y su salsita. ¡Cómo me gustaba la "manicera"! Tiempos imborrables de esos cines de barrio y que se incrementarían más tarde con el "Leoncio Prado" en Dante y el "Primavera" y el "Maximil" por Angamos. Nada nos hará olvidar sus películas y espectáculos. Allí aprendimos a ser artistas y algo más. Épocas de Stan Laurel y Oliver Hardy "El Gordo y el Flaco". "Abot y Costello" y los famosos Gary Cooper, Burt Lancaster, Victor Mature y nos cansamos de nombrarlos. Nuestros Cines de Barrio siempre en el recuerdo. Hasta la próxima. Gracias.


lunes, 6 de febrero de 2012

UN 7 DE ENERO NACIÓ RICARDO PALMA, EL AUTOR DE LAS TRADICIONES PERUANAS.

Ricardo Palma
El 7 de Enero, es especial para nosotros. Se celebra tradicionalmente el nacimiento de Don Ricardo Palma y en Surquillo, estamos de fiesta los que egresamos de las aulas de nuestro Alma Mater. Hay actividades y homenajes por parte de mis compañeros de la promoción 58 y por ellos me entero y puedo sentirme inmerso en esta celebración. Estamos en la víspera de su nacimiento y, como surquillanos, sentimos el honor de habernos formado y educado bajo su legado, es decir, en esas  sus aulas que inauguráramos en 1950 y con gran brillo.

Siendo un simple aficionado reseñador, tengo temor de comentar la historia del tradicionista. Mis amigos Caycho y Carmelino, se encargan de difundirla en estos medios y, creo que los buenos peruanos, los que sentimos la Patria y la respetamos, sabemos el valor que tiene Ricardo Palma en nuestra historia. Nos dedicamos a recordar estas fechas y evocarlas a nuestro estilo. Cuando paso por el Parque Tradiciones de San Antonio, y generalmente con mi hermano César Augusto, le hacemos la reverencia respectiva.

La casa del Tradicionista.
Para quienes ignoran lo que comento, en dicho parque hay un perenne homenaje al tradicionista. Un hermoso trabajo de escultura, saluda siempre su presencia. Allí, sentado en una banca de aquellas que existían en la Alameda "Ricardo Palma", cuando era sombreada por aquellos ficus gigantes, el tradicionista solía tomar un descanso y disfrutar especialmente de los rayos solares de Primavera. Es esa imagen la que se ha trasladado en escultura, a su parque. Por algo es el "Parque Tradiciones".

Se han llevado a cabo muchos homenajes y creo que hay uno especial en su casa. Esta ha sido convertida en museo y se pueden conocer muchos de los muebles y enseres que usó el bate de las letras. Lo importante es recordarlo. Se nos fue el día viajando por el Facebook y entreteniéndonos con los escritos y ocurrencias de Eloy Jáuregui que, al igual que Reynaldo Naranjo, son dos poetas surquillanos y el que menciono antes es exalumno del emblemático Colegio Nacional "Ricardo Palma" de Surquillo.

Colegio Nacional "Ricardo
Palma" de Surquillo.
Un abrazo a mis condiscípulos y un recuerdo también a ese extraordinario plantel docente que le dio relieve y jerarquía a la que fuera Gran Unidad Escolar. Un saludo especial a nuestros sucesores, los jóvenes que están soportando los trabajos actuales de reestructura a su edificación. Le corresponde por ser emblemático. Hay que sentir orgullo por habernos formado y desde allí, muchos de nosotros, salimos directo a cumplir faenas en el trabajo. Ecos de una educación que se extraña, pero que puede volver.

Por el futuro de esa nuevas generaciones, esperamos que, acompañando a los trabajos que se realizan y han dejado por buen tiempo a sus alumnos en condiciones no muy satisfactorias, se piense igualmente en una nueva estructura de sus bases de educación y formación. Nuestra Patria espera mucho de los jóvenes y niños que se forman en sus colegios. Los del emblemático Ricardo Palma, tienen la palabra. Por un año más de evocar al tradicionista, hagamos un brindis, con los deseos de un mañana mejor. Gracias.