viernes, 29 de julio de 2011

"CARLOS RIGOBERTO SERVÁN TRIVEÑO". EJEMPLO DE PUNDONOR Y PERSEVERANCIA. ¡UN TRIUNFADOR! ES MI PRIMO Y RESIDE EN USA.

Carlos Rigoberto
Serván Triveño
Hoy buscando a los Serván que están en Internet, me di con un blog que incluía "La Historia Increíble de Carlos Rigoberto Serván Triveño" y que él mismo la narra. Siendo cadete de la PIP y en esas maniobras de adiestramiento, resultó víctima fatal de la explosión de una granada que le hizo perder la mano derecha y ambos ojos. Quedó ciego, pese a que fue enviado a los Estados Unidos a fin de buscar un operación que mitigara sus males. Retornó a las 3 meses con la angustia que significaba encontrarse en su estado. Debido a la burocracia policial, no pudo cobrar ningún sueldo y se mantuvo con la propina de cadete durante dos años. 

Ante la adversidad tuvo que ingeniárselas para sobrevivir y mantenerse ocupado. Traía mercadería de Tacna y con su venta logró mantenerse por buen tiempo. Por medio de su amigo Willian Llanos y los de su promoción de la Escuela de Oficiales de la PIP, que organizaron un bingo para recaudarle fondos, compró su pasaje para volver a los Estados Unidos. La Sanidad pagaría los gastos médicos. En Abril de 1989, intentó una nueva operación para recuperar la vista y sin resultados positivos. Se contactó con la Federación Nacional de Ciegos y recibió rehabilitación en Nuevo Mexico. Es aquí el momento de una determinación de su futuro. 

Placa que distingue a un peruano como digno
esfuerzo de superación humana en Nebraska.
Quedó en sacrificarse al extremo y trabajar mucho. No había alternativas y el tiempo era su peor desventaja. Lo primero que habría de hacer, era aprender el Inglés y por supuesto el otro idioma, el Braille. La desgracia estaba superada pero eso no lo era todo. Tocaba ahora, luchar. Se repetía para si: "Mientras hay vida, todo es posible". ¡Qué tal serenidad y valentía! Sólo, en un país extraño y lejano del suyo. Completamente incomunicado y quien sabe cuáles eran sus pensamientos. Doblemente incapacitado y le resultó de ayuda aquella reflexión de Einstein: "En los momentos más difíciles, la imaginación  puede más que el conocimiento". 

Se "pusos las pilas", propia expresión, y decidido a todo emprendió la tarea de negarle la victoria a la inoportuna discapacidad. Intentos de un héroe. Entre penumbras y sombras y contando sólo con la mano izquierda, aprendió a dominar su primer obstáculo, el idioma. Ingresó con fe y logró notas "A" al ingresar a la Universidad. Nada podía detener esta locomotora de entusiasmo y creencia en si misma. Logró lo increíble. Aquellos desafíos inimaginables se convirtieron en absoluta realidad. Empezó a enseñar español y actividades de rehabilitación para los ciegos y ser tutor de matemáticas. Fue electo Presidente de la Asociación de Estudiantes Ciegos de Nuevo México.

Los Serván Triveño son ocho. Cuatro damas y
cuatro varones. Aquí posan con la mamá.
En 1991, obtuvo la Beca del Estado por ser el mejor. Una a una, las iba recibiendo y sacando provecho. En el 95 recibió otra beca otorgada por el Congreso de los Estados Unidos a los mejores estudiantes. Logró el bachillerato y estudios de graduado en Derecho y Maestría en Administración Pública. Recibió las Llaves de Lincoln y es Director de Asuntos de Gobierno y Legislación en Nebraska. Está casado con Cati y tiene dos hijos. Un varón de 16 años y una damita de 13. Es un ejemplo a seguir y esta, una bella historia que contar y con el apellido Serván. ¡Cuanto gusto y orgullo! Notable desde donde se la observe.

 No me cansaré de repetir aquellas frases que me guiaron y continúan siempre conmigo: "Querer es Poder" y "Nunca es Tarde". No conozco al personaje de esta reseña que fue publicada en el libro del General PIP Benedicto Jiménez. y de seguro tiene que ver con mis raíces de familia. Radica en los Estados Unidos y es un orgullo como historia de un ser humano que logró, a fuerza de coraje y voluntad, rehabilitarse ante la adversidad. Desde "El Surquillano", mi admiración y felicitación a CARLOS RIGOBERTO SERVÁN TRIVEÑO por su hazaña y que reseño como un homenaje al recuerdo de mi padre Ángel Ildefonso Serván Chuquivala. Gracias.

Agregado el 2 de Enero 2012.- Con sumo orgullo se que Carlos Rigoberto es nuestro primo. Hijo del que fuera nuestro tío Honorato Serván Trigoso, hermano del inolvidable tío Eduardo y del General PIP Rigoberto Serván Trigoso. Me felicito.

sábado, 16 de julio de 2011

ANIVERSARIO DE SURQUILLO. FUE EN JULIO DE 1949 SIENDO SU PRIMER ALCALDE EL SEÑOR FAURA. EN EL MES DE LA PATRIA ¡FELIZ 28!

¡FELIZ 28 DE JULIO!
Ayer estuvimos en Surquillo, nuestro querido distrito y al que llegaríamos en 1934 dejados por una cigüeña alegre en la calle Leoncio Prado. En aquel tiempo pertenecíamos a Miraflores y es por eso que fuimos inscritos en su Municipalidad. De allí que cuando empecé a escribir en estos blogs nos identificamos como "surquillano-miraflorino" pero, la realidad es que nacimos, crecimos y nos hicimos ciudadanos en Surquillo. Estudiamos en las escuelas y colegios de este distrito que celebraba 62 años de haber sido constituído como tal en Julio de 1949, con su Alcalde el distinguido señor Faura. Cuando sucedió el acontecimiento teníamos tan solo 14 años. Permítanme recordar lo inolvidable de nuestra vida en Surquillo.

Evoco al Mercado Nro. 1 y al que íbamos con nuestra madre a fin de ayudarla a "cargar la bolsa". No olvido el puesto de frutas de los Terry, ni la carnicería de los Chipana. En la esquina de Huascar y Leoncio Prado estaba la tienda de abarrotes de Don Enrique Chang, un ciudadano chino que afincó en nuestra Patria y con cuya familia hicieron amistad duradera nuestros padres. ¡Qué recuerdos! Nuestra panadería favorita era "La Nacional", existente todavía en la esquina de Dante y Leoncio Prado y propiedad de Don Manuel Migone. ¡Qué rico era su pan francés! También "el pan de punta", "el pinganillo", "el tolete", "el carioca" y los famosos "chancay". El único embutido que existía era la "mortadela". 

José Luis Huamaní
Actual Alcalde.
Está en nuestra memoria la figura del moreno que vendía loterías sobre su carrito, un inválido de recia figura y amigo de los muchachos del barrio. La librería "El Misti" y el café cena del chino Juán en "Gonzales Prada". La ferretería "La Sirena" de Silvio Gavidio. Personajes populares de la calle Dante: los hermanos Morales. Roberto, que jugó por Alianza Lima, Julio, el de las medias caídas y puntero derecho de la "U", conocido como el verdadero "Chicha" Morales, y el menor del trío, Ernesto, que destacó en el Atlético Chalaco. En Recavarren quedaba la factoría de los Hnos. Román y Manuel Balta, de fama en el mundo automovilístico. Hoy es su alcalde un ex alumno del "Ricardo Palma", nuestra querida Gran Unidad Escolar, y al que le enviamos un fuerte abrazo. Confiamos en que nos esté ofreciendo una buena labor.

El refectorio escolar, en Dante y Colina. La Comisaría policial siempre en San Diego y Dante y los cines Surquillo, Miraflores y Leoncio Prado, los primeros. Época de las seriales. Cuando recién llegamos a San Diego, todavía se vendía el pan en carreta. Un larguirucho señor de edad era el dueño y era jalado su viejo vehículo por un caballo de su misma edad. Existía la "lechera" con sus porongos y que vendía a domicilio en directo del establo aledaño. Tiempo después nos dejaban los pomos de leche en las puertas de nuestras casas. El "estanque", aquel que servía para el regadío de chacras aledañas y en donde muchos de los chicos surquillanos aprendimos a nadar. La "cancha de la Estrella", donde se organizaba unos campeonatos de fútbol y retornábamos blancos de polvo luego de cada partido.

Los colegios fiscales el 4404 del "chato" Zegarra en la calle San Agustín y el Santa Rosa para mujeres en la calle del mismo nombre. También, la escuela del maestro Taramona en San Diego y otra de varones en "San Miguel", muy conocida por su director a quien le decían "Albóndiga". Muchos surquillanos estudiamos en el "401" del "Carioco" Ángel Fernández Dávila en nuestra segunda etapa de Primaria. Los circos de los Hnos. Cavallini y del trapecista Osambela que hacían su publicidad en camiones y con sus artistas y payasos que repartían los programas al compás de una sonora banda de músicos. Las famosas "varietés" en los cines y un locutor que perifoneaba su publicidad.

Siento orgullo de ser surquillano y comprobar que mi distrito progresa gracias al esfuerzo de sus ciudadanos. Haber estudiado en la Gran Unidad Escolar "Ricardo Palma", colegio emblemático que requiere de la ayuda del municipio y el gobierno central. Un saludo a su actual Alcalde Sr. José Luis Huamaní y de quien esperamos un trabajo honesto y ponga muy en alto el prestigio de los "ricardo palmistas". Un abrazo a los surquillanos de ayer y hoy. Que crezca nuestro orgullo y alimente así el espíritu de progreso en sus ciudadanos para, así, ubicar a Surquillo en el lugar que le corresponde. Una señal de la Cruz y recordar a la Iglesia de San Vicente de Paul, donde hiciéramos nuestra Primera Comunión. ¡Qué recuerdos! En el mes de la Patria ¡Feliz 28 de Julio! ¡VIVA SURQUILLO! Gracias.

miércoles, 13 de julio de 2011

!SE FUE EL NEGRO "MUNDO". NOTA DE JUSTO LINARES CHUMPITAZ.


Venimos en este instante del cementerio de Surquillo, de depositar en su morada eterna los restos de quien en vida fuera Edmundo Quiñónez Unanue, “El negro  mundo”. Con él se ha ido buena parte de la historia de Surquillo, suelo al cual llegó cuando nuestro distrito era un embrión de pueblo, en 1929. Una verdadera multitud se dio cita en la despedida final, convocada por quien fuera una buenísima gente. En el recuerdo permanecerá por siempre un hombre honrado que vivió sus 88 años pegados a la Ley y al Orden, haciendo Patria a base de buenos puños y mejores shots y como fundador de una familia de deportistas en donde brilló su hijo Marcelo, campeón de box a nivel mundial. 

De esa sangre fue Leopoldo, el hermano de Edmundo, crack del fútbol que triunfó en Colombia y México y que, al volver a Surquillo, abrió el bar “Tómate la otra” en la esquina de San Carlos con Dante, en 1954. Leopoldo instaló allí la primera rockola, la novedosa “última maravilla” de la electrónica de entonces.Le recordaremos siempre porque sin que nadie se lo pidiera, solía entrar a los salones de billar para sorprender a los menores de edad que merodeaban por allí. Estuve entre quienes, a buena hora, nos sacó de las orejas del billar que quedaba al costado del cine Surquillo, en el jirón Huáscar. Sólo estaba permitido entrar a partir de lo que entonces era edad ciudadana, a los 21 años.


Precisamente recuerdo que apenas cumplimos los 21, lo primero que hice fue concurrir al bar del “negro mundo”, en la calle Leoncio Prado 449, para tomarme unos tragos inaugurando mi mayoría de edad. Ansiaba darle cuenta a “mi tío mundo” que yo ya era “maltoncito”. Edmundo virtualmente atendió su negocio hasta el límite de su existencia. Era un bar pequeño, chapado a la antigua,  refugio de la nostalgia surquillana. Íbamos a escuchar acerca de los partidos de la primera hora del fútbol del distrito, en donde tuvieron fulgor de estrellas los hermanos Carlos y Pedro Moscoso (el primero de ellos, primer capitán de las selecciones peruanas, en 1927); los hermanos Roberto, Julio y Ernesto “Chicha” Morales; los hermanos Trigo—todos ellos, junto con el inolvidable Jorge Gorrio, de la vecindad del bar del negro mundo. 

Ese era el lugar donde se narraban las grandes trompeaderas, a puño limpio, de Edmundo y, entre otros, de Gastón Bullón Frías, considerado como el más grande trompero surquillano de siempre. Le hemos despedido como él hubiera dispuesto. Con sus amigos de siempre, encabezados por Héctor “el mocho” Sotil, ahora cargando traviesos 90 años. Con la presencia en el velorio de la primera autoridad distrital, el alcalde Gustavo Sierra. La Municipalidad brindó la escolta de sus vehículos del Serenazgo para abrir paso al cortejo fúnebre de este gran hombre. Se ha ido, entre  cánticos religiosos, un miembro de la Quinta Cuadrilla del Señor de Los Milagros de Las Nazarenas, fundador y capataz general de la Hermandad de Barranco. 

Allí estaban presentes sus hijos Juan, Marcelo y Malena; los ocho hermanos de Edmundo, encabezados por Miguel. Los muchachos de los años 50 que formaron en el “Surquillo FBC” de Miguelito Loayza, con su capitán Rodolfo Angulo. Al pie de su tumba, en el Pabellón “San Carlos”, nicho D-15, un grupo criollo interpretó antiguas coplas que tanto gustaban al rey del puñete. Allí juntaron sus voces, guitarras y cajón, Michel Urbano, primera voz de “Los Chamas”, Ernesto Ramírez, Percy Flores y Miguel Palma. Surquillo no será más el pueblo de siempre, sin su viejo celador y guardián de sus prestigios. Ponemos en duda que pueda abrir sus puertas un bar que sirvió no como negocio para su propietario, sino como el lugar propicio para dar rienda suelta a la amistad. 



"Una lágrima sobre su tumba. Una oración para su alma"
Esta nota fue publicada por el periodista surquillano Justo Linares Chumpitaz el 5 de Noviembre de 2009

miércoles, 6 de julio de 2011

¡FELIZ DÍA DEL MAESTRO AL DE AYER Y DE HOY!

Existía años atrás, un Calendario Cívico Escolar que nos llegaba a todos los Centros Educativos y del que extraigo la letra de "El Himno al Maestro", compuesta por Pedro Barrantes Castro y cuya música perteneció a Romualdo E. Alva, publicada por Melitón Carrasco, pianista autor de la polca "Rocío Matinal" y Jefe de Actividades Educativas del Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe. Una herencia de mis hermanos mayores, que conservo como testimonio de un pasado mejor. Dedico esta nota a quienes fueran mis Maestros de Primaria en las escuelas fiscales 404 y 401 y de Secundaria en el emblemático Colegio Nacional "Ricardo Palma" de Surquillo.

"Maestro el que al romo enseña ciencia, oficio, arte o virtud,
tantos son así llamados ¿has querido serlo tú?
Los padres que al hijo crían, el experto en el taller,
y el cura de almas piadoso, cada cual maestro es.
Pero por antonomasia lo es el sobrio profesor,
que abre los ojos del niño y le nutre el corazón.
Dios y la Naturaleza, Maestros Universales,
son el ejemplo y la cúspide, que debemos alcanzar.
Moisés, Budha, Zoroastro, Sócrates y el Buen Rabí
¡grandes fueron! Hoy el mundo quiere maestros así."

En fecha tan especial como lo es la de hoy, 6 de Junio de 2011, DÍA DEL MAESTRO, cuya Resolución de Ley fue firmada por Manuel Arturo Odria durante su gobierno iniciado en 1950, esta letra del Himno cobra una trascendencia especial. Ya en esos tiempos el mundo reclamaba "Maestro": A la persona que enseña con amor y vocación una ciencia, arte u oficio. Un "educador". A quienes sienten este mensaje y lo ponen al servicio, en especial de los escolares, se les dedicó la fecha como homenaje a su labor y entrega.

Mis primeros maestros fueron mis padres y mis hermanos mayores. No existían los "nidos" y la "preparatoria" recibía chicos a la edad de 6 años. María, la mayor de los Serván Meza, nos enseñó el ABC. Ya en aquella Escuela Fiscal del profesor Zegarra, "el chato" o en la de Angel Fernández Dávila "el carioco", en Surquillo, encontramos al Maestro. Hice un medio primero en el 401 y recuerdo a la profesora Velarde. No concluí. Me sirvió de preparatoria y así estuve expedito para recibir a mi primera profesora.

¡Cómo voy a olvidarla! Fue Mercedes Filomeno Chávez, educadora por vocación y familia. Carmela, su hermana, tenía a su cargo el otro "primero". Consulto a los que estudiaron conmigo, quedamos muy pocos, y recuerdan con el mismo cariño a estas damas. Después continuarían la profesora Ibáñez, Boiset, Gamio y en el "401", la inolvidable Rosa Pareja, "el chino" Jiménez" y "el peta" Moisés Neyra. Los recuerdo a todos, como también al "chupito" Villafana, muy querido por mis hermanos grandes. 

Del "Ricardo Palma" nombraré a Salustio Maldonado Robles, Del Rosario, Coronado, Tuesta, Malpartida, Galdo, José Velásquez, Arangüena, Herrera, Heraud, Arboleda, Escudero, Porras, Cabrera, Urrunaga, Noriega, Cabieses, Sebastiani, Elejalde, Astete, Gaona, Tauro, Ráez, Barrientos y otros. Al Director Víctor Rabanal, a Víctor Vera Cubas y a Alfredo Filomeno, hermano de Mercedes y Carmela. Pregunte a las promociones últimas si recuerdan a sus profesores y, lamentable es decirlo, ¡No! Cumplo en saludar al Maestro en su Día. A mi hermano Hernando, que tuvo el privilegio de enseñar en el Guadalupe y a mi hija Zoila Gabriela, "Teacher" del ICPNA. Gracias.