jueves, 27 de mayo de 2010

EUGENIO TAPIA AMÉZAGA. "AMIGO DE LA INFANCIA, PUBERTAD Y TECLOMANÍA".

Doris Tapia. Mi alumna.
Estuvimos el lunes 24 en la Iglesia de San Vicente de Paul en Surquillo. Fue el primer mes de la ausencia eterna de Oscar Núñez Gallegos y su Misa estuvo preciosa. Concurrimos con Luis Eduardo mi hermano y luego de nuestras oraciones, compartimos saludos con Roberto Chávez, Mauricio Carreño Jr., Alfredo Zúñiga, Guillermo Morinaga y Jesús Tapia, este último hermano del protagonista de esta reseña surquillana. Vamos quedando pocos de esa "patota" inolvidable y aquí la hacemos revivir.

No llegó Eugenio. Ansiábamos el reencuentro y no se pudo. Pero si se puede recordarlo. Es el gran amigo de nuestros primeros años, algo mayorcito pero no lo suficiente como para no compatibilizar en nuestros gustos y afectos. Hijo querendón y que vio afectados sus sentimientos cuando la mamá dijo adios. Allí estuvimos y el jamás lo olvida. Se fortaleció la amistad y ella perdura a pesar de las distancias. Estamos en polos opuestos. Nosotros en este hermoso cono norte y el, allá por el Sur.

El teléfono es nuestro nexo y no me agradó su sinceridad de decirme que "ya era anciano". La verdad es que no nos vemos muchos años. Tuve el gusto de enseñarle los secretos del acordeón a Doris, su hija mayor y dejamos en pañales a Marielita, otro fruto de su amor con Otilia. Cuantas jaranitas pasamos cuando vivía en San Felipe de nuestro querido Surquillo. Cómo olvidar a este gran amigo derrochador de su amistad para con nosotros. Eugenio Tapia, es un amigazo en toda la extensión de la palabra.

Para que me recuerden. "El profe".
Para que sepan su talla de varón, salvó de ahogarse a un "nisei" en alguna de nuestra playas favoritas. Aquel "japonesito" jamás dejó de agradecérselo y lo visitaba anualmente hasta que decidió cambiar de casa. La visita es ahora espiritual. Evoco al Eugenio de los partidos de fútbol, sudando la camiseta del club "Ciclista Alianza Miraflores", al lado de los Goya, los Núñez, los Chamorro, los Morinaga y todos los que faltan por que no hay más sitio. Si le fastidia, no importa. Era muy popular como "el cabezón".

Agradezco a Dios haberme iluminado y poder escribir estas reseñas que, gracias a Roberto Chávez, el eterno "Güalo". se publican en la vitrina del Club. Allí están los jóvenes de ahora y a los que pido más amor por nuestros colores deportivos. Como lo decía anteriormente en nuestra reseña de Oscar Núñez, cada victoria se festejaba  a todo dar. Era la amistad reflejada en el campo de fútbol y el pundonor de aquel grupo de surquillanos que nos rompíamos todo con el fin de lograr una victoria gloriosa.

Un saludo a Raquel y Emilia, tus hermanitas queridas. Gracias a Jesús, con el que nos reencontramos en el barrio y una evocación a tus viejos y hermano allá en el cielo. "EUGENIO TAPIA AMÉZAGA", tendrá que venir el abrazo en vivo y en directo. Te lo prometo. Saltaremos las distancias y llegaremos a ti. Saludos a Doris y Marielita y espero que el acordeón vuelva a sonar, como en aquellos tiempos de serenatas y mucha amistad. Cuídense Otilia y Eugenio, Todavía hay cuerda para rato. Ya nos vemos. Gracias.


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