viernes, 21 de septiembre de 2012

RECORDANDO AL "TATA". DON MAURICIO CARREÑO. VOLVER CON MIS RECUERDOS AL BARRIO QUE DEJÉ.

¡Salud..."Tata"!
No se si les sucederá a quienes vuelven a su barrio de origen y sienten la melancolía que nos embarga cada vez que retornamos a nuestro "San Diego" querido. Es cerrar los ojos y encontrarme con Rufino, con "Pichicuy", con Raulete, Roque, el "cholo", los Del Pino, Montalvo, "Güalo y toda aquella gran "chiquillada" de los años de 1940 hasta que crecimos y sucedió todo lo que pasó. Las mismas calles, pero con otros rostros. Sin embargo, como si fuera una película, se aparecen los muchachos en pleno peloteo en esas pistas que nos hicieron crecer con salud y amor a lo nuestro.

Este 22 de Setiembre no lo puedo olvidar jamás. Cumplía años, no uno de los chiquillos de antes. Lo hacía "el Tata". Siempre nos distinguimos por admirar a los mayores y aprender lo bueno de ellos. Un señor de baja estatura, pero grande de corazón y de nobleza. Ya experimentábamos nuestros primeros tragos y sabíamos lo que significaba un "tono" sabatino. Aquel señor que no era otro que el bueno de  Don Mauricio Carreño, nos agarró simpatía y nos abrió su amistad, siempre sonriente y con esa cara de abuelo feliz. Por eso es que me sorprendía tener una afinidad mutua con él.

De niño y sentado en la vereda de nuestro hogar, solíamos verlo en su juventud, siempre ágil y de caminar veloz. Hombre trabajador y dedicado a esa noble profesión de construir casas, primero con el material de adobes y luego ya con lo que la modernidad exigía. Crecimos, de tamaño, y ya teníamos amistad con su yerno Carlos Gamarra, otro inolvidable y querido amigo. Épocas de festejar con baile el cumpleaños y hasta los carnavales. Música con guitarras y que tiempo después seríamos partícipes con nuestro acordeón. Serenatas y asimilando experiencias en todo.

¡Cómo no voy a recordar a mi barrio! Me dio de todo. Muchos amigos y el trompo, el bolero y el famoso "palitroque". Saltábamos al "lingo" y jugábamos a lo que "hace el prima". Los viejos como yo de Surquillo, lo entienden todo. Esos partidos a muerte en sus calles cuando no existían todavía los patrulleros y atentábamos contra la disciplina que nos implantaba el Teniente de la Policía Don Angel Serván, mi padre. Nada se hacía con mala intención. Escuchábamos en la esquina de "Don Ruiz" el "Cachascán" y el campeonato de fútbol cuando todavía jugaba Lolo Fernández.

Con este señor que me llevaba muchos años, recorrimos restaurantes en busca de buena comida y la sana cerveza. Todo muy moderado y le escuchaba feliz relatarme que fue padre y madre de sus hijos. Quedó viudo muy joven y lo escuchaba admirado como jamás reemplazó al amor de sus amores. Sus hijos Maruja, Yolanda, Olga y Mauricio, heredaron sus dones de amistad y me abrieron también sus brazos. En ese San Diego y casi llegando a la Av. Panamá, está su casa y es también objeto de mis recuerdos con el querido Lucho Gamarra y su Yola. Allí crecieron sus nietos y allí quedó Mauricio.

No se ha perdido la amistad y cada encuentro nuevo tiene otro matiz. Porque así es la vida y nada puede detener sus designios. Estamos presentes siempre cuando alguien se muda a la casa de Dios. En cada Misa surge el reencuentro. Ya somos otros rostros, pero siempre las mismas almas. Ya no hay bailes. Sólo Misas e inmersos en ella, los recuerdos intangibles, sin cambio alguno, llenos de amor y nostalgia. Este 22 de Setiembre, como ayer, brindaré con "el Tata", con Lucho y con Yolanda, una copa llena de sabrosos recuerdos. ¡Salud, Don Mauricio Carreño! Gracias.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

HOY 19 DE SETIEMBRE SALUDO A CÉSAR CARMELINO HERRERA, GRAN AMIGO DE LA PROMOCIÓN 1958 DEL "RICARDO PALMA". ES SU CUMPLEAÑOS.

¡Feliz Cumpleaños
César Carmelino!
No puedo dejar de saludar en este blog dedicado a mi Surquillo querido, a mi gran amigo César Carmelino Herrera y al que ya le hice un adelanto en el Facebook. Se trata de uno de los baluartes de dicha "promo" y con el que nos hemos identificado en muchos de nuestros gustos. Sus correos tienen la distinción, al margen del saludo cotidiano, de llevarnos a meditar sobre muchos hechos históricos y temas de actualidad que nos sorprenden por su contenido y que finalmente resultan muy ilustrativos.

Pensar que ambos, él y yo, hemos sabido recorrer los mismos caminos en la que fue nuestra Gran Unidad Escolar y gozar casi de los mismos recuerdos. Leí en la historia de Hernán Caycho, como se recuerda casi a los mismos docentes que nos tocó. El supo "del látigo del zorro". Me refiero al Regente Osorio, aquel de la disciplina en las formaciones antes de ingresar a las aulas y que con el correr de los años, es uno de los inolvidables personajes de nuestro extrañado colegio. Una muy buena coincidencia.

Los fantásticos de la Amistad:
Carmelino y Hernán Caycho.
Lo que debo ponderar en César Carmelino y al igual que todos los de su promoción, es su terco deseo de seguir unidos. No hemos tenido la suerte de estos privilegios de la 58. Ya celebraron a lo grande muchos acontecimiento de su historial. El 2008 fue el año de los 50. Medio siglo de esta querida y abnegada promoción y que seguramente tuvo el festejo correspondiente. Confieso que es uno de mis amigos predilectos, ganados a través de este medio de la comunicación.

Está fresca su primera visita a mi hogar. Haciendo un largo recorrido para llegar hasta la urbanización Santa Isabel en Carabayllo y cumplir  con entregarme la "Crónica de una Promoción Escolar" de Hernán Caycho. Es lo admirable de él. No creer en las distancias y acortarlas con su férrea voluntad. Estábamos desligados de nuestro Alma Mater y gracias a César y su gran gesto, volvimos a tener estos contactos y escribir mucho más en este "Surquillano" que se viste de gala cuando comenta sobre la 58.

¡Qué grato fue tenerte en casa
el Día del Locutor!
Tampoco olvidamos esa visita de los dos fantásticos del "Ricardo Palma" que engalanaron nuestra reunión por el Día del Locutor y que celebramos juntos el 8 de Diciembre de hace ya casi tres años y que no olvido. Con Hernán, disfrutamos de un soleado día y por vez primera tuvimos en casa a estos dignos representantes del colegio. Además, César Carmelino es locutor. Ejerció tal tarea porque, como nosotros, perteneció al Club de Locutores y Periodistas dirigido por Salustio Maldonado Robles.

Siempre existirá en nosotros la voluntad de saludar a los amigos como César Carmelino Herrera. Recordarlo es un placer. Todavía no estamos satisfechos de haber conversado con él a pleno. Sigue pendiente un café entre amigos. Las veces de nuestros encuentros estuvieron interrumpidas por los secuestros a los que nos vemos obligados en muchas de estas reuniones. Ya vendrá ese momento y por ahora a seguir con el festejo de cumpleaños. Gracias por ser mi amigo. Toda la felicidad para ti y los tuyos. Gracias.  

miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿HUBIERAN SIDO CAPACES DE IR A UNA HUELGA? ¡QUE VA!... SI HACÍAN SOBRE TIEMPO PARA CUMPLIR CON EL PROGRAMA EDUCACIONAL.

Plana Mayor de Docentes
¿Se imaginan a estos señores docentes del emblemático Colegio Nacional "Ricardo Palma" de Surquillo en las calles y haciendo desórdenes por doquier? Son esos distinguidos maestros que inauguraron las aulas de nuestro querido Alma Mater. Hoy a mis años y cuando veo la televisión o sintonizo la radio, no lo puedo creer. Escuchar voces airadas, quejosas, desaforadas y fuera de lugar. Recurro a mi memoria y veo en ella a Miguel Del Rosario, nuestro académico de Castellano y Literatura, con ese ejemplar estilo y de voz suave y firme, respondiendo a los periodistas.

Cómo nos enseñaba a realizar pausas en la conversación. A modular con estilo propio. A contenerse al hablar y pronunciar las frases con el acento debido. A impostar la voz. A utilizar el diafragma y botar el aire con suavidad. ¡Qué modales! Muy elegante y acicalado, sin llegar a la exageración. Suave perfume francés y ese andar entre nosotros, carpeta a carpeta, sin jamás sobre pasarse con sus discípulos para lograr una respuesta acorde a su majestad de maestro. No tenía voz potente, pero su mirada, gestos y actitudes, reglamentaban automáticamente el orden.

Fachada Original del Colegio
Para suerte nuestra lo conocí desde la Primaria en el 401 del "carioco" Fernández Dávila en la Av. Primavera, hoy Angamos, de Miraflores. Fue maestro de mis hermanos mayores y un educador de polendas. Vuelvo a evocar y allí está José Velásquez Quevedo, de la misma talla de Del Rosario, pero con una voz de actor y una cálida personalidad. Siempre sonriente y natural. La actuación la dejaba en los escenarios. En el aula era un amigo y si descubría tu talento, se despojaba de todos los egoísmos naturales del ser humano y te llamaba a encontrar tu vocación. Perteneció al "Grupo Histrión".

Jorge Heraud, Félix Herrera, el "profe" Arangüena y toda esa plana de talentosos maestros, eran una muestra de educación y ética. Oírlos era un placer. No se necesitaba "chancar". Se aprendía con sólo oírlos. ¿Qué técnica empleaban? ¡Ninguna! Eran profesores natos que vivían su profesión. En cierto modo, nuestros segundos padres. El matemático José Cabrera, autor del libro oficial y que tuvo adicción al licor, jamás se mostró risible a nadie. ¡Qué temperamento! Hasta el "regente", el "Zorro" Osorio, tenía personalidad de mando y disciplina y era un gran ejemplo.

El 1er. Año "C" con el "Texoro
Al inaugurarse la Gran Unidad Escolar "Tomás Marsano", su nombre de origen, recibimos nosotros el mejor regalo de la vida: la educación secundaria. Teníamos todo. Aulas modernas y ventiladas, baños relucientes, pupitres personales, gran pizarrón y lo mejor, aquello que nos educó con ejemplo y categoría: el mejor plantel de docentes en Surquillo. Un primer Director que se llamó Víctor Rabanal Cárdenas, abogado y que cada mañana al ingresar, tenía siempre unas palabras a todos sus queridos alumnos. Nuestro uniforme "Texoro", nos convertía en soldados escolares.

Siempre comparto estas reseñas evocando a mi compañero Justo Linares Chumpitaz y al profesor Salustio Maldonado Robles. Gracias a este maestro, ambos salimos del Colegio al trabajo. Nos formó, descubriendo nuestras cualidades. Años continuos utilizando los micrófonos y leyendo las noticias. De igual forma, cubriendo noticias en la especialidad de Periodismo. Nunca se advirtió indicios de huelgas ni nada que se les parezca. ¿Recordará "Amadeo" todo esto? Nosotros si. Ojalá, algún día, vuelvan esos tiempos que fueron mejores. Gracias.